
No hace mucho tuve un sueño, uno de esos sueños raros que te dejan un sabor agridulce, de esos que aunque no esperas que se cumpla, porque la vida te está llevando por otros derroteros, no te importaría que sucediera.
Sí, soñé con Luis. Luis era un proyecto en común con un gran amigo; por circunstancias de la vida no pudo ser, pero cuando hace unos días lo vi entre mis brazos, tan chiquito, tan sonriente, tan bonito... me enamoró.
Soy joven, con una incipiente carrera como médico, sin pareja estable (ni inestable) y en lo último que pienso ahora es en traer críos al mundo, bueno puede que lo piense pero sé que no es factible. Pero aquella cosita, no era un crío cualquiera, era mi Luis y lo que pude sentir, aun incluso en sueños, fue el sentimiento más increible que recuerdo desde hace tiempo.
Despertarme y ver que fue un sueño, fue raro, como he dicho antes, agridulce, pero desde entonces no me lo quito de la cabeza... Luis, mi Luis, nuestro Luis...
Empiezo a parecerme a Ally McBeal...
Sí, soñé con Luis. Luis era un proyecto en común con un gran amigo; por circunstancias de la vida no pudo ser, pero cuando hace unos días lo vi entre mis brazos, tan chiquito, tan sonriente, tan bonito... me enamoró.
Soy joven, con una incipiente carrera como médico, sin pareja estable (ni inestable) y en lo último que pienso ahora es en traer críos al mundo, bueno puede que lo piense pero sé que no es factible. Pero aquella cosita, no era un crío cualquiera, era mi Luis y lo que pude sentir, aun incluso en sueños, fue el sentimiento más increible que recuerdo desde hace tiempo.
Despertarme y ver que fue un sueño, fue raro, como he dicho antes, agridulce, pero desde entonces no me lo quito de la cabeza... Luis, mi Luis, nuestro Luis...
Empiezo a parecerme a Ally McBeal...




