Diariamente tomamos infinitas decisiones, tantas que si nos parásemos a pensar en cada una de ellas, creo que no acabaríamos nunca. Desde que suena el despertador y decides si te levantas de golpe o te quedas remoloneando unas horitas más, hasta que te metes en la cama en vez de quedarte en el sofá viendo esa serie tan "interesante", se sudecen innumerables encrucijadas en las que tienes que tomar un camino. Algunas de las decisiones pueden parecer pequeñeces, como la ropa que eliges, el peinado que decides, la cantidad de azucar que le echas al café... pero para una ferviente creyente en el "efecto mariposa", como yo, todo tiene un valor incalculable. Por suerte o por desgracia, según como se mire, no soy capaz de pasarme las 24 horas del día concentrada en cada uno de mis actos, y en gran parte del día, dejo a mi subconsciente llevar las riendas de mi vida.
Paradójicamente, hace unas semanas que me cuestiono una de las decisiones más importantes que he tomado en los últimos años: el venirme a hacer la residencia a Pamplona. ¿Por qué? Bueno, no quiero explayarme, pero todo se resume en que me siento tremendamente sola. Tampoco mucho, pero sí que últimamente echo en falta a mi familia y a mis amigos de toda la vida. Echo de menos mis raíces, y eso que odio Madrid a muerte, pero me siento tan fuera de lugar aquí, que me pregunto ¿por qué me vine? Sinceramente no lo sé. Se me metió entre ceja y ceja, pero si a día de hoy, analizo los motivos...la decisión se me antoja poco razonable y nada acorde con mi creencia en "el batir de las mariposas". Dejé a mi familia, a mi novio y a muy buenos amigos, por hacer la residencia en una ciudad donde tenía conocidos y algunos amigos, que a la larga han demostrado ser más conocidos que amigos. Decidí venirme a un gran hospital, en el que si bien mi especialidad no está nada mal, tampoco es el mejor centro de España. Dejé Madrid, la capital y mi a fin y al cabo "mi tierra", para venirme a una ciudad, que a pesar de su encanto, empieza a quedárseme más que pequeña. ¿En qué pensaba yo cuando elegí la plaza?
A veces pienso en cómo habría sido mi vida, si hubiera puesto algo más de cabeza al elegir, pero de nada me sirve. Lo hecho, hecho está. Ahora toca aprovechar al máximo los 3 años que me quedan aquí y aprender de mis errores.
¿Continúo perdiendo el tiempo en internet o me pongo a redactar los miles de informes que tengo pendientes? Difícil decición...
Pantalla en negro
Hace 15 años


