jueves, 29 de mayo de 2014

DONUTEANDO

Publicado por Elena en 14:04 0 comentarios
Como casi todo el mundo últimamente, también yo me he convertido en una forofa de la repostería. Hace ya más de 3 años que empecé a hacer tartas y aunque disto mucho de ser una excelente repostera, no hay evento familiar en que no me presente con un dulce casero. El problema es que aunque estéticamente suele gustarme el resultado de mis obras, es raro que me guste algo de lo que como. No es que esté malo, sólo que soy demasiado exigente. 

Pues bien, hace dos días por fin hice un dulce que cumplió mis expectativas: DONUTS CASEROS. Entre que mi marido es un amante de los donuts y que estas Navidades me regalaron una donutera (o como se llame el cacharro para hacer donuts), llevaba tiempo queriendo hacer una receta de donuts que se pareciera a los auténticos de Panrico. Tras buscar y rebuscar encontré la página de "Cocinando con Goizalde", donde hay una receta  de donuts "idénticos a los comprados" y me animé. Después de andar por los herbolarios buscando el famoso cardamomo, este lunes me puse a ello y el resultado fue espectacular. 

Siguiendo la receta de Goizalde, un pelín modificada, para los donuts necesité:
- 12 cápsulas de semillas de cardamomo (las coloqué dentro de un paño de cocina y con el rodillo fui machacando la cáscara y de dentro salieron las semillas)
- piel de 1 naranja (siguiendo los consejos de Goizalde, solo la parte naranja, que lo blanco amarga)
- 220 gr de harina 
- 80 gr de harina de fuerza 
- 1 cucharadita pequeña de sal
- 80 ml de leche
- 40 gr de mantequilla
- 25 gr de levadura fresca (para los ineptos como yo, sabed que lo venden en los supermercados convencionales)
- 30 gr de miel (aunque Goizalde usa azúcar invertido, como yo no sabía que era eso, usé miel)
- 1 huevo

Y para la glasa:
- 2 cucharadas de mantequilla
- 3 cucharadas de agua
- 6-8 cucharadas de azúcar glas

El proceso es sencillo, aunque lleva su tiempo. Como yo no tengo la Thermomix y aún no me he hecho del todo a mi preciosa Kitchen Aid, hice lo que pude con el robot de cocina. Lo primero es triturar el cardamomo y la piel de naranja.  Yo los puse junto a la harina en el robot de cocina y no había manera de que la naranja quedase triturada; al final acabé machacándola con el mortero y fue un horror. Para la próxima, lo meteré directamente en la batidora y listo. Una vez que conseguí que la mezcla de la harina, la naranja triturada y el cardamomo estuvieran lo más fino posible, lo puse en la Kithen Aid y lo reservé. En una jarrita puse a calentar la leche, la mantequilla y la miel, unos 40 segundos en el microondas. Removí bien los ingredientes y una vez que estuvo todo integrado, añadí la levadura y después el huevo. Luego lo eché en el tazón de la Kitchen Aid, junto con la mezcla de la harina, naranja y cardamomo y lo puse amasar. Inicialmente usé el mezclador plano a velocidad 2 y cuando estuvo más o menos todo integrado, usé el gancho amasador también a velocidad 2. Al cabo de un minuto aproximado de ver a mi máquina “saltando” hice manualmente una bola con la mezcla, aunque antes le añadí un corrlito de leche, porque me había quedado la masa muy seca. Después la dejé reposar en el tazón 1h 30min, bien tapado con un paño de cocina.


A la hora y media, mi bolita se había duplicado, como se ve en la foto. Transcurrido ese tiempo, aplané la masa con el rodillo y con un cortador redondo pequeño fui haciendo mis minidonuts.



Después, los puse en el horno, previamente precalentado a 50º. Los dejé muy poco tiempo, no más de 10 minutos, porque como los iba a hacer en la donutera no podía dejarlos que subieran mucho de volumen o no me habrían entrado en los huecos. Después de que crecieran lo justo, les hice el agujerito, ayudándome del palo de madera que traía mi donutera y de un tenedor de mango redondo. Tras precalentar la donutera y de rociar la superficie con el spray antiadherente de Wilton, fui poniendo los donuts de 6 en 6, sólo 2 minutos.  Después, mientras aún estaban calentitos, con un pincel de cocina fui pintándolos con la glasa y los dejé enfriar sobre una rejilla, como se ve en la foto.


Hacer la glasa es super sencillo. Se derrite la mantequilla, añades el agua y después se va añadiendo el azúcar hasta conseguir una consistencia lo suficientemente densa para que se pueda untar pero que no se escurra demasiado. Como fui demasiado generosa con la glasa, a mitad de hornada me quedé sin ella y como tampoco me queda mantequilla, hice la mezcla solo con agua y azúcar glas, y la verdad es que a la hora de comerlos me gustó más que con mantequilla, pero tendré que volver a probarlo antes de cambiar la receta (la original, la de Goizalde es con mantequilla).

Como ya he dicho, el resultado es espectacular, aunque seguro que si los hubiera frito habrían quedado aún más ricos. La única pega, es que al día siguiente ya se ponen durillos (aunque se pueden comer perfectamente), pero lo mejor es congelar los que no te vayas a comer en el día.

Animo a todo amante de los donuts con un poco de tiempo a que los pruebe, porque están riquísimos.

domingo, 18 de agosto de 2013

DE HEMATÓLOGA A MAMÁ FELIZ 100%

Publicado por Elena en 23:42 1 comentarios
Pues sí, ahora soy mamá y todo lo que eso conlleva.

Jamás pensé que traer una vida al mundo fuera algo tan grande..., algo que pudiera poner "patas arriba" todo tu mundo, pero sí lo es. Y ya no solo porque el "tiempo para mí" se haya vuelto casi inexistente, si no porque mis prioridades y mis preocupaciones ahora son otras.

Hace unos meses, mi Tesis era mi mundo, mi objetivo número uno, ahora... la tengo aparcada en una esquina del dormitorio (para desgracia mía y de mis directores). Mi día gira en torno a "mi bicho", "mi princesa", "mi pitufa"... y aunque continúo intentando ser mejor médico cada día, cada vez son menos las horas que dedico a leer un "paper".  Ahora solo quiero ser una buena madre para "mi melona".

Estando al final del embarazo, empecé a obsesionarme con la idea de que sería una pésima madre; apenas sé cocinar, coso como buenamente puedo, mis conocimientos generales cada vez son más generales... "¿qué clase de madre no puede enseñar nada de nada a su hija? "- me preguntaba, y en un arrebato de los míos, decidí que aprendería a cocinar. Estando ya de baja maternal, empecé a "hacer mis pinitos" en la cocina, y aunque no puede decirse que tenga mucha mano aún, sí que empezó una afición que ahora es uno de mis hobbies favoritos: la reposteria. "¡Ooooooh, que original!", ¿verdad?. En mi defensa diré que mi interés por la cocina empezó antes que este boom en el que vivimos inmersos, pero imagino que tanta publicidad no ha hecho más que incrementar mis ansias de cocinar. Pero de la cocina ya hablaremos otro día; volvamos al meollo...

 ¡Cómo ha cambiado mi vida! El año pasado pedí por mi cumpleaños una máquina de coser (aún no sé usarla, pero tiempo al tiempo), paso horas buscando en internet: "planes con bebé", recibo diariamente en mi correo miles de enlaces a páginas de bebés, vivo por y para mi niña,... Todo ha cambiado, soy la misma pero ahora solo quiero ser una buena..., gran..., ¡excepcional madre! Y aunque parezca mentira, con eso me basta y me sobra, porque  ¿sabéis qué es lo mejor de todo? Que en mucho tiempo, y a pesar de todos los problemas del mundo y de los míos propios, puedo asegurar que soy feliz. Así que vuelvo al mi blog, gritando que ¡SOY MAMÁ Y SOY FELIZ 100%! Bienvenidos de nuevo al Blog de Albuerita (o "Albuerita´s blog", que con la nueva plantilla no me entraba todo, jejeje).

jueves, 25 de marzo de 2010

ALGO QUE CONTAR,,,

Publicado por Elena en 20:47 1 comentarios
Hace mucho que no escribo, y no porque no me hayan pasado grandes cosas. El hecho de que Facebook entrara en mi vida (al igual que en la de muchos otros) ha hecho que abandonara el blog. Hoy entro de nuevo al blog para comentar una bonita experiencia que estoy viviendo estos días.

Creo que todo el mundo tiene en su profesión algún personaje o personajes de referencia a los que admira en profundidad y a los que algún día le gustaría parecerse. También es frecuente encontrarse con que existen grandes expertos en la materia a la que uno se dedica, a los que algún día le gustaría conocer. Pues bien, yo he tenido la suerte de coincidir en un curso excepcional, con una de las personas a las que aspiro a imitar, al tiempo que he conocido a muchos de los expertos en Hematología, de los que me he hartado hasta la saciedad de leer publicaciones, libros, etc. Pero no sólo me los han presentado, sino que he cenado en la misma mesa con ellos, ¡alucinante!. Hablar con ellos, reconozco que he hablado poco, pero el simple hecho de compartir mesa me ha llenado de orgullo. Creo que enmarcaré ese pequeño momento en mi fragil memoria y lo guardaré hasta que la demecia me lo arrebate.

El evento en cuestión es el curso de "Puesta al día en tratamiento antitrombótico", que desde hace 8 años, el Dr. Rocha (mi personaje de referencia y con el que he tenido el privilegio de compartir mesa) lleva 8 años organizando en el hotel "El Montanyà" de Barcelona. Es un curso fundamentalmente para hematólogos donde, como es obvio, se discuten cuestiones diversas, la mayorías susceptibles de grandes debates, acerca del tratamiento antitrombótico. Aparte de que la temática es muy interesante y que los ponentes son excepcionales, el ambiente es tan distendido que puedes conocer cómo son en realidad esos "ídolos" de la Hematología (como el humor ácido de Don Vicente Vicente, por ejemplo).

Aún me queda un día entero para disfrutar de mis "adorados" hematólogos, pero he de reconocer que la experiencia está mereciendo la pena.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Publicado por Elena en 14:22 2 comentarios

“Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra”

Jesús Cristo (Mateo – 5,5)

domingo, 29 de noviembre de 2009

HABLAR

Publicado por Elena en 23:40 1 comentarios
- Sé que para que nos entendamos es imprescindible que nos comuniquemos; "hablando se entiende la gente". Pero ¿y si no tengo tiempo para hablar?

- Cuando a uno le importa algo de verdad, saca tiempo de debajo de las piedras. Tal vez evites esa conversación. Piensa por qué.

- Imagino que temo la reacción inicial, temo sus palabras, temo más enfados y temo las consecuencias.

- Pero si no hablas de aquello que te preocupa, el problema seguirá ahí, para siempre, como una mala hierba que todo lo estropea y que ahoga al resto de plantas. ¿Eso es lo que quieres?

jueves, 26 de noviembre de 2009

NECESITO...

Publicado por Elena en 16:56 2 comentarios
Necesito un hombro donde llorar. Necesito una mano que me ayude a levantarme. Necesito unos brazos cálidos donde sentirme segura.

Necesito que me entiendas, que comprendas que mis silencios son mis llamadas de auxilio. Necesito que lo es que importante para mí, lo sea también para ti. Necesito que me apoyes y que veas la nobleza de mis gestos. Necesito que veas algo positivo en lo que hago.

Necesito que todo deje de ser una competición. Necesito que las cosas no se compliquen tanto.

Necesito que me quieran, y que me quieran feliz.

Y tú, ¿qué necesitas?

lunes, 23 de noviembre de 2009

¡VERDE, QUE TE QUIERO VERDE!

Publicado por Elena en 20:22 3 comentarios

Verde, sí, verde; vuelvo al verde, al verde esperanza, esa que tanto echo en falta...

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde; ¿pero qué pasa cuándo la pierdes? ¿qué viene después? ¿La Nada, como en La Historia Interminable? Pero hasta en Fantasía contaban con Atreyu y con Bastian, para luchar contra la Nada. ¿Qué pasa cuándo no tienes héroes que te rescaten?

Supongo que la liberación de la mujer ha llegado hasta los cuentos de hadas y es la propia princesa la que debe salvarse a sí misma. Es la que debe resurgir de sus cenizas y encontrar esa pizca de esperanza que la Nada aun no ha devorado, y hacerla crecer, sacando fuerzas de rincones que ni ella conocía que existían...

Verde, verde esperanza. ..

"La esperanza es el sueño del hombre despierto", según dijo Aristóteles. Tal vez llevo demasiado tiempo dormida.

 

Albuerita´s blog Template by Ipietoon Blogger Template | Gift Idea